Nuevo código compartido de Aerolíneas Argentinas

Esta noticia pasó desapercibida, pero es bastante importante. El día 18 de octubre se publicó la Resolución N° 336/2021 de la ANAC (Administración Nacional de Aviación Civil), en el que aprueba un acuerdo de código compartido entre Aerolíneas Argentinas y Aeroflot, la aerolínea de bandera rusa.

Tal como lo explica en su web nuestra aerolínea de bandera «Estos acuerdos te permiten adquirir en un mismo boleto, vuelos de Aerolíneas Argentinas combinados con vuelos de otras compañías, y lograr ágiles conexiones a través de un único check-in y despacho de equipaje a destino final».

De esta manera, ambas aerolíneas podrán comercializar los tramos:

  • Buenos Aires – Madrid – Buenos Aires
  • Buenos Aires – Roma- Buenos Aires
  • Buenos Aires – New York – Buenos Aires
  • Buenos Aires – Miami – Buenos Aires
  • Moscú – Madrid – Moscú
  • Moscú – Roma – Moscú
  • Moscú – New York – Moscú
  • Moscú – Miami – Moscú

Los vuelos que llegan o salen de Buenos Aires serán operados (quién pone los aviones) por Aerolíneas Argentinas, y los vuelos que llegan o salen de Moscú serán operados por Aeroflot. Es decir, se hace una conexión en algún destino intermedio.

¿Qué significa esto? Principalmente que ahora uno puede comprar un aéreo Buenos Aires – Moscú – Buenos Aires directamente desde la página de Aerolíneas Argentinas (o desde alguna agencia de viajes), dentro de la misma reserva. Antes uno tenía que comprar el vuelo hacia algún destino al que vuela Aeroflot, y por separado comprar el vuelo desde ese destino hacia Moscú. Tener todo el vuelo dentro de la misma reserva es mejor porque ante cualquier problema con algún tramo (cambios, cancelaciones, etc.) uno sabe que no perderá la conexión y llegará a destino. Por ejemplo, si yo compro un vuelo Buenos Aires – Miami por Aerolíneas Argentinas y después compro por separado el aéreo Miami – Moscú por Aeroflot, y la espera entre ambos vuelos es de dos horas, si por algún motivo me atrasan el vuelo a Miami más de dos horas, pierdo la conexión y, por consiguiente, pierdo el vuelo Miami – Moscú, y no puedo reclamarle a Aeroflot porque es una reserva totalmente distinta (ellos no tienen la culpa de que yo no haya llegado a horario para subirme al avión). Por el contrario, si compro todo el tramo completo en alguna de las dos aerolíneas, en caso de algún imprevisto me van a reubicar en otro vuelo, o lo resolverán de alguna forma, pero yo llegaré a destino.

Otra ventaja de este código compartido es que se pueden sumar millas tanto en el programa de pasajero frecuente de AR como de SU (códigos IATA). Imaginen qué linda cantidad de millas podemos acumular por un vuelo a Moscú. Y desde allí podemos combinar con muchísimos destinos de Asia.

Ya se consiguen

Aerolíneas Argentinas ya contaba con otros acuerdos de código compartido: AeroMéxico, AirEuropa, AirFrance, China Eastern, Delta Airlines, ElAl (Israel), Etihad Airways, Gol, KLM y Korean Air. Antes tenía con Alitalia, pero dejó de existir el 15 del corriente. Habrá que ver si firman uno nuevo con ITA, la sucesora. Igualmente, hace meses que AR no vuela a Roma, ni tiene fecha de retorno.

Pueden leer la reglamentación completa acá ¿Será devolución de gentilezas por la Sputnik V?


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¿Por qué te pueden modificar el aeropuerto?

Ayer me llegó un aviso de Aerolíneas Argentinas modificando mi vuelo de regreso del viaje que tengo confirmado a Ushuaia en Noviembre. El horario de salida fue retrasado 1 hora 45 minutos y en vez de aterrizar en aeroparque lo hará en Ezeiza. El vuelo de ida, por el momento, queda igual.

Esta decisión unilateral no me gustó. El cambio de horario me lo aguanto. De hecho, son casi dos horas más para aprovechar en destino. Pero pasar de aterrizar en la ciudad para hacerlo en Ezeiza, más tratándose de un vuelo de cabotaje, no me agrada mucho.

Esto me da pie para contarles algunos de los motivos por los que pueden cambiar los aeropuertos.

Avión más grande

Es posible que por la alta demanda del vuelo la aerolínea decida poner un avión más grande. Aerolíneas Argentinas tiene tres modelos de aviones: Embraer 190, Boeing 737 y Airbus A330. Este último es el que más capacidad tiene y es el único que utilizan para los vuelos internacionales largos (Miami, Madrid). Es posible que el avión que me traiga de regreso luego tenga que seguir a alguno de estos destinos.

Mucha concentración de vuelos

Es posible que por la gran cantidad de vuelos aterrizando en el mismo momento no tengan pista disponible y tengan que buscar otro aeropuerto para aterrizar o despegar.

Destino o fechas muy demandadas

Puede ser que tengan que reforzar frecuencias y no quede otra que partir o regresar a un aeropuerto alternativo.

Aeropuerto cerrado

Por alguna razón podrían cerrar el aeropuerto original. En casos en los que avisan con anticipación lo más seguro es que sea por reformas o mantenimiento. En casos imprevistos puede ser por alguna tormenta o situación peligrosa para el despegue o aterrizaje.

Falta de posiciones para estacionar

Cuando los aviones no están volando, están estacionados. Y cuando hay muchos aviones en tierra, a veces pueden faltar lugares para estacionarlos, generalmente el problema se da para pasar la noche. Por eso buscan aterrizar en otro aeropuerto en el que sepan que para ese día, a esa hora, tendrá lugar.

Seguramente haya más, pero creo que estos son los más relevantes.

¡Buen fin de semana!


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Se me vencen 6 mil millas smiles

En octubre se me vencen 6000 millas de la cuenta de Smiles. Es por el bonus de canjes que hice hace un año. No me gustaría perderlas así como así. Tengo algunas opciones para tratar de evitarlo.

Antes que nada, analicemos cuánto dinero me «costaría» conseguir esa cantidad. Mi acumulación es por canje de puntos Club Patagonia (del Banco Patagonia). Actualmente, 20 mil puntos equivalen a mil millas, y cada punto se consigue gastando $6 con tarjeta de crédito. Por lo tanto, las seis mil millas las conseguiría gastando $720 mil. Ya vemos que es prácticamente imposible recuperarlas en el corto plazo.

La primera alternativa para salvarlas es realizar un canje por un pasaje, porque siempre se usan las de vencimiento más próximo primero. Lo bueno de esto es que puedo emitir hasta once meses para adelante, es decir, podría viajar hasta agosto de 2022. Y calculo que para esa fecha las condiciones para viajar (tanto nacional como internacional) serán más normales, sin tanto cambio de condiciones. Podría canjear por pasajes de Aerolíneas Argentinas, pero la relación de canje no es buena, conviene comprarlo. Y para canjear al exterior, la verdad no tengo mucha certeza, y tampoco quiero gastar tanto en un viaje, ya que con el dólar a $180 se complica ahorrar.

50 mil millas es lo que cuesta un tramo de ida a Madrid

La segunda opción es dejarlas vencer y cuando salga una promoción para reactivación de millas, aprovecharla. Lo malo de esto es que la validez de las millas reactivadas también es de un año. O sea, esta opción sería como un alquiler de millas. Esto lo tendría que hacer sabiendo que durante ese año tengo que emitir un pasaje, sino sería perder dinero.

La que también he pensado es dejarlas vencer y cuando salga una promoción de compra de millas (2×1, 200% de bonus, etc.) comprar. Siempre haciendo la cuenta de qué sería más barato, si reactivar o comprar. El tema es que aquí también, las millas bonus tienen validez por un año. Lo mismo que la anterior, tendría que hacerlo con la idea de efectuar un canje luego.

Y si elijo sumar solamente con mi suscripción al Club Smiles (1000 millas por mes), volvería a la cantidad actual recién en marzo.

En fin, todavía no he decidido qué hacer con esto. Por eso siempre hay que hacer las cuentas pensando solo las millas «reales» y no las bonus, ya que estas últimas vencen.


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Mi próximo viaje

Hace algunas semanas unos amigos me propusieron hacer un viaje a Ushuaia en la última parte del año. La idea me gustó porque hace mucho que no viajamos juntos y además necesito cambiar el aire de una vez, necesito volar, sentirme sorprendido por paisajes y experiencias nuevas. Nunca les había confirmado porque tenía muchas cosas en la cabeza, bastante trabajo y no sabía cómo sería mi situación financiera.

La semana pasada, con la noticia del lanzamiento del PreViaje, esta idea fue tomando más relevancia. Pero yo seguía sin confirmar. El lunes se resolvieron algunas cosas que me dejaron más tranquilo, y pude confirmar el viaje y sumarme a mis amigos. Así que ¡en noviembre me voy a Ushuaia!

Lo único que sacamos hasta ahora es el aéreo. De hecho, el vuelo que sacamos aumentó $6000 durante la última semana. Pero bueno, lo sacamos en cuotas sin interés y con equipaje despachado. Elegimos Aerolíneas Argentinas porque si bien es más cara que JetSmart, tiene una cantidad de aviones superior a esta última, y eso es más confiable ante algún inconveniente.

Bien temprano para aprovechar el día

Antes de que termine el mes queremos reservar el alojamiento, así nos entra también en el PreViaje. Y después con el dinero del reintegro que nos hagan por el vuelo y el hotel reservaremos las excursiones, porque están bastante saladitas. Nos quedará definir si alquilamos un auto. Pero para eso tenemos tiempo. No podrá aplicar para el reintegro, pero no es un gasto tan grande, y entre cuatro personas se amortiza.

Finalmente, tener una idea de los lugares donde comer (y beber, claro está). Sabemos que para nosotros es cara la gastronomía de allá, debemos hacer cuentas para calcular cuánto dinero necesitaremos.

Les iré contando cómo se va desarrollando todo.


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Aumenta el cupo de ingreso al país, pero…

De acuerdo a una decisión administrativa publicada el último viernes, el cupo de ingreso al país de argentinos o residentes asciende a 742 personas por día hasta el 16 de julio. Del 17 al 23 inclusive esa cifra ascenderá a 900, y del 24 al 30 de julio volverá a subir hasta 1000.

Es una buena noticia para poder descomprimir el retorno de los varados en el exterior. Sin embargo, corresponde a la mitad de lo que era hace unas semanas. Recordemos que durante meses el cupo de personas fue de 2000 por día, y el sector aerocomercial y los pasajeros se adaptaron a ello.

Pero como nada puede estar bien del todo, hoy 12 de julio todavía no están publicadas las listas de vuelos aprobados por la ANAC para el resto del mes, excepto por los vuelos de Aerolíneas Argentinas, pues tienen línea directa (en el barrio diríamos que tiene ventaja). Nunca voy a entender cómo pueden jugar así. Esto afecta a las compañías, que no saben si van a volar hasta el mismísimo día del vuelo, y a los pasajeros que, no saben si van a poder volar después de tantas reprogramaciones.

Imagínese que usted tiene vuelo confirmado para mañana, pero todavía no sabe si ese vuelo va a salir porque todavía no está aprobado por la Autoridad Aeronáutica. Tal vez pueda modificarlo para más adelante, sin penalidad. Pero va a llegar esa fecha y va a pasar lo mismo. No creo que haga falta seguir explicando que los vuelos no son solo para turismo. De hecho, muchos de los vuelos son para cerrar contratos comerciales, es decir, para que entren dólares al país. Se ve que estamos holgados y no necesitamos respaldo…


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«Creo que la mejor medida que podemos tomar es cancelar vuelos y que la gente se arregle»

No sé si son las palabras exactas, pero esa sería la medida que adoptó el gobierno para evitar más contagios, el ingreso de la variable delta, gamma, o la que esté de turno. Parece que el ingreso de solo 2000 personas por día les parecía mucho, entonces lo bajaron a 600. Esto trae la cancelación de decenas de vuelos internacionales. Tomando sólo a Aerolíneas Argentinas, son 59 vuelos los que cancelaron nada más que hasta el 12 de julio.

No entiendo cómo toman estas decisiones de un minuto para el otro. ¿No se dan cuenta que afuera hay personas que están por volver? No me vengan con esa cuestión de «estamos en pandemia y la gente sabe a lo que se arriesga viajando». Es cierto que las condiciones en el mundo actualmente varían todo el tiempo. Pero la gente que compra un pasaje con unas determinadas condiciones migratorias, confía en que las mismas se mantengan hasta el final de su viaje. Si alguien se va sabiendo que por día ingresan 2000 personas, que su vuelo de regreso está confirmado, que se realizó el PCR antes de la salida, que sabe que al regreso tendrá que testearse en Ezeiza, hacer cuarentena y testearse nuevamente a los siete días, que completó la declaración jurada, y tantos otros requisitos, NO CORRESPONDE QUE LE CAMBIEN LAS REGLAS. Está mal, no es ético. En el barrio se diría que es de hdp.

Que quede claro, estoy de acuerdo en que se quiera mantener al covid controlado, que los contagios no se disparen, que las muertes bajen. Es lo que cualquier gobierno debería tener como premisa. Pero estas medidas no van. Compren más vacunas, controlen las fiestas clandestinas, controlen las fronteras terrestres, controlen que se cumpla la cuarentena.

Siguiendo con el caso de Aerolíneas Argentinas, son 15 vuelos los cancelados a Miami hasta el 12 de julio. Supongamos que por avión van 150 personas, y que TODAS ELLAS VUELVEN VACUNADAS, son 2.250 personas que no podrán hacerlo, habiendo pagado los pasajes bien caros (recordemos que no bajaban de los $300 mil ida y vuelta). ¿Qué van a hacer con todos ellos? Imagino que les reintegrarán en dinero de una y sin vueltas. Porque no creo que estas personas quieran reprogramar con esa tarifa, salvo que le reprogramen el viaje y le regalen dos pasajes extra por la diferencia pagada…

Y lo que siempre digo es que no debemos juzgar a la gente que viaja. No es solo hacer turismo -que tampoco está mal porque nos rompemos tanto el lomo, sufrimos el día a día, nos merecemos descansar como se nos plazca-, hay muchos motivos: alguien que ganó una beca y se va a estudiar, alguien que se va a reencontrar con familia, alguien que se va a una competencia deportiva, alguien que va por salud, alguien que va por negocios… Son muchísimos casos.

¡¿Alguien puede pensar en la industria turística?!

Para cerrar, quiero reiterar mi apoyo a toda la industria turística que está siendo cagada a palos (perdón por el francés) desde marzo de 2020. Hoteles cerrados, agencias de viaje quebradas, familias en la calle. Lo peor de todo es que ya perdimos la esperanza. Ya no se habla de «en unos meses vamos a estar mejor». Hay mucha tristeza y ya bajamos los brazos. Nunca en los más de 15 años que llevo en el rubro se ha sentido tanto una crisis.

Ojalá que alguien se acuerde de nosotros de una buena vez y piensen en normativas, DNUs, reglamentaciones, leyes, decretos y resoluciones que nos beneficien y nos saquen de este pozo.


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Pasajes de Aerolíneas Argentinas en 6 cuotas sin interés

Acaba de llegarme un email de la compañía informando que hasta el 2 de julio se pueden comprar pasajes de cabotaje en 6 cuotas sin interés.

La fecha de la promoción es hasta el 2 de julio, pero no hay limitación de fecha de vuelo. Es decir, pueden elegir volar de acá a once meses dentro de la Argentina. Por lo que dicen las condiciones, no hay restricciones en cuanto a vacaciones de invierno, feriados, Semana Santa, etc.

Lo qué sí, los pasajes comprados hasta el 30 de junio inclusive contarán con el primer cambio de fechas sin pago de penalidad, aunque están sujetos a pagar diferencia tarifaria, si la hubiera. Para los vuelos comprados el 1° y 2 de julio, la penalidad por cambio es de $1.800.

Las tarjetas aceptadas son Visa, Mastercard, Cabal y Diners. Queda afuera American Express. Pueden ver (y recomiendo leer siempre) las condiciones completas acá.

Justo ayer les sugería que era buen momento para ir viendo qué hacer en las vacaciones. Esta promoción viene de diez.


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Mi último viaje

Las ganas que tengo de viajar son infinitas. Todos los días me levanto pensando «qué lindo sería despertarme en tal lugar». Lo llevo en la sangre. Por lo tanto, desde que comenzó la pandemia no he viajado, no me tomé vacaciones «vacaciones». Hice solo dos escapadas, una a Mar del Plata y otra a Tigre, que me sirvieron mucho para desconectarme, pero no calmaron el hambre de viajes.

Hace unos días me puse a recordar mi último viaje, y me sorprendió que ya hayan pasado catorce meses. Claro que viajar actualmente en este contexto no me agrada ni un poco, y no lo veo posible hasta fin de año, con suerte. Me encantaría, pero no me arriesgo. Creo que es mejor esperar un poco más a que se acomode un poco la situación para volver a viajar sintiéndose seguro.

Vayamos al tema del post. En octubre de 2019 hice un canje de millas AR plus, en realidad millas más pesos. Terminé emitiendo un vuelo Buenos Aires – Punta Cana – Buenos Aires con Aerolíneas Argentinas, directo, por 23 mil millas y 23 mil pesos, en nueve cuotas sin interés. Era un negociazo. Además, la fecha elegida era metiendo un feriado largo y fin de semana, por lo que gastaba una sola semana de vacaciones y me iba 11 días:

Moe le dice a Ned "qué trucazo, no?"
Qué trucazo, ¿no?

Tuve la maldita suerte de elegir la fecha para marzo de 2020, justo cuando se declararía al covid 19 como pandemia, y todo se empezaba a revolucionar -claro que en ese momento no se sabía. El regreso me lo adelantaron un día, ya con las cancelaciones y restricciones de circulación. Sin embargo, agradezco haber podido volver en ese momento. No tuve la desgracia de muchos de quedarse varados por semanas o meses.

Este viaje lo terminé realizando con mi amigo Nacho, aunque en vuelos separados porque él contrató por LATAM. La idea del viaje era conocer Santo Domingo y Punta Cana, en ese orden, porque eran pocos días y queríamos conocer sin apuros y descansar.

El Fuerte de San José, en Santo Domingo, República Dominicana
Fuerte de San José, Santo Domingo

Llegué al mediodía a Punta Cana, salí del aeropuerto, me tomé una combi hasta el centro de la ciudad, bajé en la terminal de ómnibus, y de ahí me tomé el «rápido» hasta Santo Domingo. Allí me esperaba mi amiga Ross, quien con toda la onda ofició de guía de turismo.

El relato detallado de este viaje quedará para un post futuro.

Buen feriado.


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